Vibraciones a 432 hz

Este boletín va dedicado a la música. Teniendo en cuenta el papel fundamental que juega en nuestras ceremonias, sabiendo que está viva, latiendo como si fuera en ese momento que la escuchamos, que se crea, compagina mágicamente.

Agradecer a los músicos por su acto de amor, por su pasión, por su talento, por la magia de las melodías; a nuestro cuerpo que las percibe.

Ahometakiase!

432

“Si quieres encontrar los secretos del universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración.” – Nikola Tesla 

“Lo que hemos llamado materia es energía, cuya vibración ha sido tan baja como para ser perceptible a los sentidos. No existe materia.” – Albert Einstein

La ciencia  ha demostrado que todo, incluyendo nuestros propios cuerpos  se componen de energía que vibra a diferentes frecuencias. Por lo cual se dice con propiedad que las frecuencias sonoras nos afectan. La ciencia de la cimática enseña que cuando las frecuencias de sonido se mueven a través de un medio en particular, como el agua, aire o arena, alteran directamente la vibración de la “materia”. Todos tenemos una cierta frecuencia de vibración; sabiendo que nuestros cuerpos se  componen de alrededor de 70 % de agua, por lo que, probablemente se espera que las frecuencias musicales alteren nuestro estado vibratorio.

 

Prestemos atención a la música que escuchamos.

Por lo tanto prestemos atención a la música que escuchamos. Toda la música occidental está sintonizada con “La” a 440 Hz, por lo cual  significa que todos los instrumentos musicales, diapasones, programas de creación musical se sintonizan a esta frecuencia,  desde que la Organización Internacional de Normalización (ISO) lo promovió en 1953. Sin embargo, los estudios sobre la naturaleza vibratoria del universo indican que este tono es inarmónico con la resonancia natural de la tierra.

El cambio de frecuencia a 440 hz se hizo a pesar de que el Profesor Dussaut del Conservatorio de París escribió un referéndum firmado por 23.000 músicos franceses quienes estaban a favor de la preservación a 432 Hz, para conservar la armonía musical con la vibración musical del universo.

Todo se originó cuando el régimen Nazi  de la mano de Goebbels en 1939, estuvo a favor de la adopción de LA 440hz como estándar, después de realizar investigaciones científicas para determinar cuál era el mejor rango de frecuencias para inducir el miedo y la agresión. La referencia más utilizada en todo el mundo era en el “La” a 432 Hz, hasta entonces. Se ha comprobado científicamente mediante interesantes estudios y observaciones los beneficios de la música sintonízada a LA = 432 Hz.

Datos científicos

Con las fórmulas de física cuántica de Louis de Broglie, por el cálculo de la onda asociada a una partícula, Yannick Van Doorne fue capaz de calcular las frecuencias de resonancia (se denomina frecuencia de resonancia a aquella frecuencia característica de un cuerpo o un sistema que alcanza el grado máximo de oscilación) de los átomos y moléculas que nos rodean. Es increíble ver que 432 Hz es una frecuencia de resonancia del agua y sin embargo, 440 Hz no lo es.


agua

Visualización cimática de una gota de agua sonando a 432 Hz (izquierda) y sonado a 440 Hz (derecha).

Recordemos que el agua es un componente importante de la vida en la tierra, de las plantas, de los animales,  desde una bacteria hasta los organismos más desarrollados.
Cuando el “La” se sintoniza a 432 Hz, en lugar de 440 Hz, el resto de las notas musicales son también corregidas a sus frecuencias armónicas correspondientes al “La” de referencia y a frecuencias de la naturaleza que nos rodea.

Yannick Van Doornese dio cuenta entonces, de que cuando la música está sintonizada a 432 Hz, las otras notas se corresponden exactamente con las frecuencias de resonancia de elementos naturales tales como la tierra para el oxígeno. Es interesante remarcar la asombrosa coincidencia con respecto a la tierra. En la agricultura, la tierra se airea por ararla  y la aireación del terreno lleva más oxígeno y aumenta la fertilidad.

Buscando aún un poco más lejos, Yannick Van Doornese preguntó si habría un vínculo con las frecuencias de la luz y las frecuencias más absorbidas por las plantas para la fotosíntesis. Se alegró al descubrir que el “Do” es una frecuencia de resonancia que activa el sistema clorofílico de las plantas. La nota “Do” en el rango del diapasón de 432 Hz, es una nota armónica con la frecuencia de la luz más absorbida por la fotosíntesis.

Un estudio científico reciente supervisado por la Universidad de Florencia en una plantación de viñas ha demostrado el efecto enormemente beneficioso de cierta música clásica barroca específica. Y las viñas tenían una tasa de crecimiento superior de más del 30% y eran mucho más saludables, libres de enfermedades en comparación con el grupo de control. Este estudio se realizó con música barroca clásica de 440 hz. Un grupo de estudiantes experimento transmitiendo el “La” a la frecuencia de 432 Hz durante 15 minutos sobre la germinación de  granos. Han podido constatar una germinación más rápida y un crecimiento superior de más del 30% en pocas semanas. El crecimiento dado por la longitud promedio de las plantas del grupo testigo fue de 15 cm y 25 para el grupo tratado a 432 Hz.

Efectos sobre la salud humana

432 Hz es un armónico de 8 Hz. 8 Hz es el ritmo de nuestra frecuencia cerebral Alfa en la que  los dos hemisferios cerebrales están sincronizados para trabajar juntos en armonía. El neo-cortex del cerebro (racional), 90% inutilizado, comienza a despertarse con esta sincronización y se instala en todas las células del cerebro para crear un flujo máximo de información.Escuchar la música dada en “La” natural armonía de nuestros hemisferios cerebrales.

La frecuencia del planeta Tierra es de 8 Hz, igual a las ondas alfa, la frecuencia del cerebro en estado de relajación. Afinar a 440, hace que la base no sea 8, sino 8’25, lo cual significa que los armónicos que generan no son armónicos con el planeta. La escucha de una música en 432 Hz nos acerca a la naturaleza. En 440 Hz nos aleja de la naturaleza por el desplazamiento con respecto a las frecuencias naturales, entonces no deberíamos sorprendernos si la humanidad está desplazada de la naturaleza cuando escucha músicas que son inarmónicas con ella. El Instituto Schiller pide un cambio de tono de 440 Hz  a 432 Hz de nuevo, ya que el 432 Hz está profundamente entrelazado con la naturaleza.

El “La” a 440 Hz nos lleva a una apreciación intelectual de la armonía musical, a la reflexión. Mientras que, una música a 432 Hz nos facilita la sensación hacia nuestros sentimientos más íntimos en profundidad. En 432 Hz se alcanza muy fácilmente a sentir la música. Llega fácilmente a conmovernos.
La música a 432 Hz es a menudo percibida como más suave, más cálida, más clara y más bella de escuchar. Un estudio científico en los Países Bajos ha demostrado que más del 76% de las personas han percibido la música a 432Hz como más bella en cuanto a la misma música sintonizada a 440 Hz.

Escuchar música con buenas vibraciones, buenas frecuencias, nos dinamiza, nos aporta un sentimiento de bienestar y de relajación profunda en armonía con la naturaleza. Todo ello nos lleva a las percepciones extrasensoriales e inspiraciones o intuiciones muy fuertes.

La falta de entonación, de sintonización musical con las frecuencias del universo, es un factor más que genera un desequilibrio en la armonía de nuestra sociedad, de nuestro propio yo. Pues la música abre puertas hacia dimensiones que nos permiten sentir alegría, paz, emociones positivas.
Y cuando la música carece de armonía, agudiza las emociones negativas, por lo tanto  bloquea  la energía, lo cual favorece enfermedades físicas.

La música permite que nos sintonicemos con el conocimiento del universo que nos rodea desde una perspectiva más intuitiva, hacia un despertar a nuevos niveles de conciencia y conocimiento.
Nuestro mundo está invadido en 440Hz por las emisiones musicales en la radio, la televisión y  en todos nuestros medios de comunicación. Probemos  bañarnos en 432 Hz, a ver qué sucede.

Es cuestión de experimentar por nosotros mismos. Además de repetir ciegamente conceptos científicos, los que seguimos el camino chamánico sabemos que experimentar es construir nuestro propio camino, nuestro propio conocimiento, validando o no lo que nos llega de afuera. Es cuestión de hacer la prueba, en youtube hay todo tipo de música en 432 hz. Disfrutemos de lo que nos gusta en armonía.

Abrazo de luz.

 

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