Quiénes somos

Somos un Instituto Espiritual Chamánico fundado en 2008 por Santos Victorino. Contamos con personería jurídica y la habilitación correspondiente del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, dándole un marco legal y cultural a nuestras actividades.

Trabajamos con diferentes medicinas ancestrales realizando ceremonias, retiros y ejercicios espirituales para la expansión de conciencia tomando como eje principal la curación y el autoconocimiento.

Santos Victorino integró en Brasil la comunidad de Santo Daime, “Flores de Amor”, dirigida por el padrino Antonio Hoff. Además participó en otras comunidades enriqueciendo su experiencia en distintos tipos de rituales y formas de vivenciar ceremonias con ayahuasca. Actualmente Sol de la Nueva Aurora es independiente de esta corriente en su doctrina, pero continuamos hermanados aún con “Flores de Amor”, compartiendo el respeto por los valores heredados del fundador del Santo Daime, Mestre Raimundo Irineu Serra. Es durante su trabajo en esta comunidad que Santos Victorino recibe la instrucción de traer la ayahuasca al Uruguay. Vemos aquí que el origen de nuestro instituto no es consecuencia de un linaje sanguíneo, sino que nace de una misión encomendada y de un linaje espiritual que recuperamos al recordar nuestras memorias ancestrales a través de la medicina. Sí existe un linaje sanguíneo charrúa en el caso de su fundador.

El 16 de febrero de 2008 tuvo lugar, en la ciudad de Rivera (Uruguay), la primera ceremonia de medicina ayahuasca que daría origen a nuestro instituto. A partir de su fundación Sol de la Nueva Aurora también incorpora otras influencias. Santos Victorino en la búsqueda de un diseño para las ceremonias que se adaptara a nuestro contexto fue canalizando cómo debía llevarse a cabo. En esa búsqueda viajó a Pariquera (Brasil) donde tomó contacto con el “Centro Espírita Céu Nossa Senhora da Conceição”, dirigido por el padrino Gideon Dos Lakotas. Al ver el diseño ceremonial de impronta chamánica que empleaban allí reconoce similitudes con lo que él ya venía realizando. Retornó allí en otras oportunidades y esto enriqueció su formación como padrino. Esta influencia chamánica se acentúa con el tiempo y se van incorporando otras tradiciones y medicinas a nuestra tribu.

En nuestro instituto reconocemos a Santos Victorino como padrino, según el término daimista, y como chamán, aludiendo al concepto que manejan diferentes culturas indígenas americanas de las cuales nos nutrimos. Otro rasgo visible es la herencia charrúa que se evidencia en elementos como la bandera artiguista que nos acompaña en cada ceremonia, yen el espíritu nómade que posee nuestra tribu realizando actividades en diferentes puntos del país y el exterior.

Actualmente el “Instituto Espiritual Chamánico Sol de la Nueva Aurora” trabaja con diferentes medicinas ancestrales, en especial ayahuasca, realizando ceremonias, retiros y ejercicios espirituales para la expansión de conciencia. Desde su fundación diferentes personas comprometidas con el camino han contribuido a sostener y organizar las diversas actividades que llevamos a cabo. Respondiendo al llamado de la misión, el amor y el servicio.

Somos un instituto sincrético y esencialista, esto último refiere a que nuestro trabajo toma como eje principal el autoconocimiento, explorando la pregunta quiénes somos, mediante la fuerza de la medicina que nos expone a nosotros mismos.

“Bienvenidos a Sol de la Nueva Aurora. Este es un instituto chamánico porque venimos a aprender, de cada toma de ayahuasca hay que aprender. Tenemos una bandera que nos representa, que es un sol y en él hay dos seres que se conocen y que ustedes podrán ir profundizando en su significado.

Tenemos también una vieja bandera, el gran estandarte ancestral de estas tierras. Así honramos el camino de nuestros ancestros charrúas, de nuestros abuelos, y de todas las tribus que comprendieron esa gran nación. Ese camino está representado por la franja roja que es el camino del corazón. Conecta dos universos: el Gran Planeta Azul con el Gran Padre Azul, el Gran Misterio. La franja blanca es el camino de la purificación, la ascensión a la manifestación de uno mismo.

Para los charrúas esa bandera era símbolo de paz. Artigas la usaba en sus cuartelillos como un mensaje para las tribus, para las tolderías que estaban cerca. La bandera indicaba que era un campamento de paz.

Nuestros caminos eran sagrados para andar. Eran vidas genuinas, no teníamos historias de guerras, no teníamos historias de robarle nada a nadie. Simplemente respetábamos quién era cada uno y sabíamos que había un tiempo para las cosas.

Por eso estamos aquí como institución y las únicas banderas que van a ver flamear son esas, porque son las que para nosotros tienen un gran significado”.

Apertura de ceremonia
Montevideo 12/02/22

Instituto Espiritual Chamánico
SOL de la NUEVA AURORA

Fundado el 16 de febrero de 2008
Con personería jurídica habilitada por el Ministerio de Educación y Cultura

Director Espiritual: SANTOS VICTORINO 
Directora Auxiliar: Fabiana María Silveira Finozzi

Equipo de Salud:
Dr. Martín Cardozo
Lic.Ps. Junior Álvarez

Asesoramiento Jurídico:
Dr. Marcelo Moreira

Sede Central: SALTO – URUGUAY